CHAM DES BONDONS
El Cham des Bondons es un sitio extraordinario. Sus dos montículos, menhires o senderos, que crean perspectivas, lo convierten en uno de los lugares emblemáticos del departamento y en el campo de juego favorito de todo buen fotógrafo lozano. Es posible subir a uno de los dos montículos, el primero de los cuales ofrece un panorama sobre las Cévennes y las gargantas del Tarn, donde son frecuentes los mares de nubes matinales.