PONT DE QUEZAC
Según la leyenda del puente de Quézac, un campesino descubrió una estatua milagrosa de la Virgen María mientras araba su campo a principios del siglo XI. En esa época se construyó la primera iglesia.
La devoción a la Virgen atrajo a muchos peregrinos. En el siglo XIV, se concedieron indulgencias para la construcción de un puente que facilitara el acceso a los peregrinos. En 1626, la segunda arcada del lado norte cayó al río y no se restauró hasta 1633. En 1657, la gran arcada también cayó y fue reconstruida dos años más tarde.
En el siglo XVIII, el puente se había deteriorado y se previó su reconstrucción, que se retrasó debido a que la estructura se cayó varias veces durante las obras y fue arrastrada por el río. El puente se terminó en 1738.
El puente consta de seis arcos, uno grande, dos medianos, dos pequeños y uno más pequeño. Los pilares intermedios están protegidos por ménsulas construidas en piedra.