STATUE DU ROI HENRI IV
La escultura es obra de Emmanuel Auricoste y data de 1954.
Esta estatua simboliza el agradecimiento del pueblo de Marvejols al "Buen Rey Enrique".
En 1560, la fe protestante se hizo tan fuerte en Marvejols que, durante la "Fiesta de San Bartolomé", el rey católico de Francia, Enrique III, envió al duque de Joyeuse a administrar justicia en la región. Estos últimos masacraron a los habitantes de Marvejols, destruyeron las murallas medievales de la ciudad y tomaron el control del Gévaudan en 1580.
En 1592, Enrique IV, antiguo protestante que se había convertido al catolicismo por la Causa, tomó en consideración los daños de un pueblo martirizado en sus dominios reales. Financió la reconstrucción de las puertas y murallas del siglo XIV, muy dañadas, en honor al valor y la fe de sus habitantes, y permitió que la ciudad se reconstruyera tanto comercial como espiritualmente.
La escultura del "Buen Rey Enrique", colocada en el centro de la plaza en 1954, es obra de Emmanuel Auricoste, autor también de la estatua de la Bestia de Gévaudan que se encuentra en la plaza de los Cordeliers.